El pasado 11 de Abril tuvo lugar la VI Carrera popular Villa de Conil 2010 donde participaron gente de todas las edades, de Conil y de otras poblaciones.
Como cada año este evento tiene un gran éxito y es una gran satisfacción ver la gran afición que existe por este deporte. Para que los protagonistas puedan ver algunas fotos de este acontecimiento he creado una galería de fotos que se puede ver pinchando en el siguiente enlace:
Agustín Centelles i Ossó nació en El Grao de Valencia el 21 de mayo de 1909. Hijo de un electricista de Liria, quedó huérfano a los dos años de edad. Su padre se tuvo que trasladar a Barcelona en busca de trabajo. Allí se casó con una modista de teatro que pasó a ser la madre que Agustín recordaba. Desde muy joven, y para contribuir a la mermada economía familiar, se colocó a trabajar de botones en una empresa de construcciones eléctricas.
Su primer contacto con la fotografía le llegó a través del interés que suscitaban en él las películas que veía en el cine de su barrio. No le interesaba tanto el argumento sino los encuadres, los detalles técnicos, las luces. Esta primera escuela, la de las técnicas del cinematógrafo, supuso una gran influencia en su trabajo posterior de periodista gráfico. En aquella época quería ser operador de cine.
A los quince años, y en la Agrupación Fotográfica de Catalunya, aprendió a retocar negativos. Como aprendiz entró a trabajar en el estudio de Ramón de Baños donde haría retratos de artistas de variedades. Su pasión por el cine le llevó a realizar la foto fija de la película de Ramón de Baños Don Juan Tenorio.
De la mano de José Badosa, del cual Centelles decía que “era el mejor reportero gráfico de Barcelona de la época” comenzó a trabajar en el periódico El Día Gráfico. Con una voluminosa cámara, la Contessa Nettel de 9×12, realizaba fotografías deportivas y acontecimientos oficiales. Esta cámara utilizaba chasis dobles por lo que se obligaba a escoger meticulosamente la toma. Esta forma estática de trabajó condicionaba su inquietud en la toma de imágenes. Entendía Centelles que “el informador gráfico se ha de llevar dentro, hace falta ser intuitivo, percibir los acontecimientos. El reportaje es la secuencia de tres o cuatro fotos de un hecho”. Sus fotografías se distanciaban del tipo de fotografía de prensa inmovilista que se realizaba en aquellos años, lanzándose a una búsqueda de información gráfica desarrollándola con un modelo de periodismo distinto al de la época. Leer más…
Francisco Boix Campo nació en Barcelona en 1920, en el seno de una familia catalanista. Su padre era sastre y había pertenecido en sus años jóvenes a la CNT; se dice de él que era muy aficionado a la fotografía, y parece ser que el joven Boix compartió esta afición con su padre.
Al inicio de la Guerra Civil encontramos a Boix en los ambientes de la Juventudes Socialistas Unificadas de Cataluña siempre con su Leica en la mano. En aquellos años empieza a trabajar como fotógrafo de prensa y todos lo recuerdan como un fotógrafo apasionado, pendiente las veinticuatro horas del día de hacer fotografías. No sabemos si llegó a participar en alguna acción armada como combatiente, pero sí estuvo en diversos frentes como fotógrafo.
Cuando se derrumba la Segunda República, Boix pasa a Francia camino del exilio. Su padre fue encarcelado y liberado en 1942, cuando su muerte era inminente.
Poco sabemos de los primeros meses de Boix en Francia. Estuvo internado un tiempo en los campos de Vernet d’Ariege y de Septfonds. De este último salió hacia el norte en septiembre de 1939 junto con excombatientes republicanos encuadrados en la 28 Compañía de Trabajadores extranjeros. En mayo de 1940 las líneas defensivas francesas son destrozadas por la Wehrmacht, Boix es hecho prisionero por los alemanes, pasa por diversos campos y es conducido a Mauthausen, junto con 1506 republicanos españoles, a donde llegan el 27 de enero de 1941. Leer más…
La Asociación cultural 100 hormigas presenta durante los dias 15, 16 y 17 de Septiembre la obra de teatro CRUZADAS de Michel Azama.
Situada en un ambiente bélico, Cruzadas, es una tragedia grotesca que habla de la huida de los sentidos y de la destrucción de los significados, de los valores y de los caracteres. En cualquier momento, el derecho puede convertirse en violencia, la verdad en mentira, un inocente en asesino…
Cruzadas es también una grotesca relación de elementos que nos devuelve la capacidad de reacción ante el horror de la violencia y la guerra.